El miércoles se inició un tiempo riquísimo: Cuaresma. Tiempo que nos preparará a la Pascual. A prepararse con mucha oración, reflexión. Acercarnos más a Dios. Amar cada vez más a Dios. Tomar conciencia de lo que hizo por nosotros: “Tanto nos ama Dios, que dio a su único Hijo por nosotros”. Tratemos de ser dignos y agradecidos, cada día más ante Dios, tal como lo he dicho muchas veces. No debemos ocultar más a Cristo, este Mundo cada vez niega a Cristo. Más y más. Es cosa de ver la televisión. Hay tantas cosas que no corresponden al Mundo de Dios. No permitamos que el mensaje que Cristo nos dejo sea olvidado. ¿Por qué negar el amor? Es tan sencillo y tan bello. Dios es Amor.
La invitación que se nos hizo el Miércoles de Ceniza: Conviértete y cree en el Evangelio. Ahí está Dios. Yo una vez escuche en la Parroquia, “(…) que necesitamos más formación, ya que, frente a los misioneros de las otras parroquia, encontraba que no sabía nada (…)” Creo que la gran mayoría de los elementos está en el Evangelio. Que mejor palabra que la que nos dirige Jesús. Yo soy de la opinión de que quien lee o escucha atentamente la Sagrada Escritura (por lo menos todos los domingos) tendrá suficiente elementos para defender nuestra Fe.
Fe que todos los días hay que alimentar, todos los días nos debemos convertir. Todos los días aprender algo nuevo de Dios. Acercarnos más a Él. ¡Dejémoslo actuar! Debemos estar muy atentos. Más dos elementos fundamentales, uno mucho más importante que el otro: En primer lugar la Oración. Aprovechemos este tiempo y hacer oración, no tan solo en nuestros momentos difíciles. Aprovechemos de hacer una común-unión entre “Él y yo”. En la intimidad de nuestro corazón, abrámoslo y dejemos que el nos “regalonee”, hablemos con Él. Que quede claro, no es “magia” como lo dicen algunas personas que están muy equivocadas, y que se hacen una propia imagen de Dios. Contradiciendo la doctrina de la Iglesia Católica, pero aun así, actuando de la misma forma, dicen ser “católicos”. Rezaré en Cuaresma, para que toda esa gente, que está “encandilada” con una llamada “luz” que vuelquen los ojos a Jesús, quien es Verdadero Hombre, pero también es Verdadero Dios. Que conozcan a Dios, un Dios vivo, y que en la sencillez del amor se encuentra.
Vuelvo a reiterar, aprovechemos este bello tiempo para acercarnos más. Reconciliémoslos con Dios. Es el tiempo para prepararnos para el misterio Pascual. Volquemos nuestras vidas a Jesús.
Esta semana empecé a vivir algo realmente nuevo para mí. Un mundo desconocido hasta tiempo atrás. Quizás siempre he trabajado, pero nunca me había sentido como en una tierra tan agreste, en donde la presencia de Jesús es casi nula. Debo confesar, que antes de entrar el primer día, me quede un rato rezando, más mi niña hermosa también lo hacía, y me sentía realmente bien, y debo dar gracias a Dios, ya que, el primer día no me fue tan difícil. Pues bien, primer día, y me puse en poco rato a producir, siguiendo la mecánica ya establecida. Es un local de comida rápida, y vaya que hay que ser rápido. Agregar lo justo y necesario al producto, para luego empezar con uno nuevo. Al igual que ayer (ya que son las 4 am del día sábado), trabajé la mayoría del tiempo en silencio, rezando, dándole las gracias a Dios por la oportunidad que me ha dado.
Una de las tareas fuertes que me ha tocado (y en ambos días) ha sido botar la comida que queda en el lugar de trabajo. Y vaya que es una cantidad considerada de comida que se va al basurero. En mi interior oro: “Que esta comida que boto, no falte a las personas” Seré fiel testimonio de Cristo en aquel lugar. Con mi actitud y palabras. Es una gran tarea, pero sé que con la ayuda de Dios, será posible. Más uno debe ser católico siempre, no solo en la Parroquia: En el Trabajo, Colegio, Universidad, Carretes, etc.
Comentarios recientes