Estoy muy alegre, alegre en Cristo, ya que desde que termino del fin de semana, he contemplado como ha actuado en los distintos ámbitos que me rodean.
Vuelvo a tomar lo que decía antes. Los cristianos deberíamos estar siempre felices, y demostrar tal felicidad, tal como nos las muestra Dios, con Amor.
¿Cómo cambia nuestro estado de ánimo cuando recibimos un regalo? 
Feliz, ciertamente. Por lo que digo, un cristiano debería ser siempre feliz, ya que en su búsqueda de Dios, lo encontrará en todo lo que lo rodea. En cada parte de la naturaleza está Dios. Ya que todo paso por su mano de amor. Por lo que el cristiano debe ser feliz y demostrar tal felicidad en amor, ese amor de Dios.
Ese amor no está en los objetos materiales, para nada, ya que, te hacen esclavo, te vuelven dependiente, y te dan una felicidad que es temporal. Nada es eterno en esto.
Lamentablemente, estamos en un mundo con una mentalidad que busca sólo placeres pasajeros.
El cristiano no debe caer en este juego. Él debe ser siempre feliz, alegre en Cristo, transmitir tal felicidad con amor. Y como tarea, hoy en día, tenemos que recuperar tal admiración que causábamos entre la gente, la que nos reconocían “Miren, ellos son cristianos, ya que se aman tanto, que son capaces de dar la vida por el otro”.
Hoy en día, quién de la vida por el otro, son pocos, siendo optimista. Por eso creo, que hoy en día, la Iglesia, por lo menos la chilena, ha vuelto a formar comunidades, pequeñas, tal como lo eran en un principio de la era cristiana. Ya que en estas comunidades, se encuentra a Dios, hay amor. Con lo que no quiero decir que antes, en los grandes grupos de Confirmación no estaba, ciertamente que si, pero resulta, que eran tan grandes, que costaba aprenderse las caras, las vivencias, el acompañamiento resultaba algo complicado.
El acompañamiento, es de vital importancia para los jóvenes. Esto lo he descubierto hace poco. Debemos mantener a un acompañador espiritual. Muchas veces tenemos dudas, no sólo en ámbito religioso, sino también de la vida. Y necesitan consejos, necesitan una orientación. Ciertamente el acompañador no es un amigo, ni te dará las respuestas de tus dudas, si te puede dilucidar ciertas alternativas y sus consecuencias. Por eso, pido a mis niños y niñas de Peregrinos, o gente que lea esto. Que se busque a alguien. Todos los animadores estamos dispuesto a acompañarlos en esta búsqueda de Dios. A buscar el amor de Dios, en las cosas simples. Hay que tener un buen ojo, ya que Él está más cerca de lo que tú crees, sólo debes abrirle la puerta, y verás cambios en tu vida.
Su amor cambia la mente.
Paz y Bien
Escrito el Jueves 12 de Julio 2007
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