Hace poco viví un fin de semana, que necesitaba, lo anhelaba con muchas ansias, ya que sabía que era ahí donde me iba a reconciliar con el Señor, y que Él, con su gran amor, me iba a tomar en sus brazos y me iba acoger y dar esa paz que tanto esperaba.
Después de la confesión, me fui a hablar con un seminarista. El seminarista, cuyo nombre no recuerdo ahora… pero si recuerdo que estaba en quinto año.
Le hice la siguiente pregunta… ¿Cómo puedo amar más a Dios?.
Más que darme una respuesta, me dejo pensando en muchas cosas más. Y dentro de las cosas que me hablaba, me llamo mucho la atención algo, que es muy verdad.Le decía que participaba en muchas cosas, para yo demostrar mi amor hacia Él. Y en verdad creo que estoy equivocado.
¿Será por amor mío hacia Él que estoy donde estoy?
¿O será el amor de Él que me tiene donde Él quiere?
Suena algo parecido, pero no lo es.
Hay mucho que pensar…
Este Encuentro de Oración me ha hecho pensar mucho y me ha propuesto una serie de metas.
Reafirme lo que ya sabía, pero me ha dado una sacudida y volver los ojos así aquello. Que mi religión es una religión de amor. Que el cristiano debe transmitir amor. Que el amor lo puede todo. Que si la gente de este mundo conociera este mensaje de amor, sería muy distinto. También saber transmitir bien ese mensaje de amor, ya que hablamos algo y actuamos otra cosa. Debemos ser coherentes, para que así la gente se vuelque hacia nosotros, y nuevamente digan, como en los principios… ellos son cristianos, ya que se aman.
No un amor por lo material, sino un amor que es infinito, que es el amor del Señor. No un amor que te lleva a una alegría pasajera, eso no sirve. Pero lamentablemente, mucha gente hoy en día está en esa. En lo material está la alegría pasajera, el amor en esas cosas no es eterno.
El cristiano es feliz, ya que conoce este amor, el amor en un Dios, que en su infinito amor, se hizo hombre, y dio la vida por todos.Y por todos!!! No hay excepciones.
Sólo hay que ver como Jesús amo a quienes lo rodeaban. Los amo tal cual eran. No digo que deben ser de tal o tal forma para poder ser dignos de su amor. Pero eso si, cada uno que vivió aquello, cambió. Su vida se transformo. De pescadores, pasaron a ser pescadores de hombres. De cobradores de impuestos a ayudar a quien más lo necesitaban, dejaron las cosas materiales y lo siguieron.
Quien descubre a Cristo en él, sabrá valorar la vida. Comprenderá que su cuerpo es un templo para Él. Respetará a su entorno, ya que sabrá que Dios lo hizo todo, y que en cada elemento de esta Tierra hay un trocito de Él, ya que fue Él quien lo creo. El hombre sólo descubre, no inventa.
Paz y Bien
Escrito el Martes 10 de Julio 2007


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